A veces el pasado no queda atrás del todo: aparece como ansiedad, tristeza, bloqueo, miedo o dificultades emocionales. EMDR puede ayudar a procesar experiencias que siguen activas emocionalmente.
EMDR (Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares) es un enfoque terapéutico avalado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para el tratamiento del trauma y el estrés postraumático.
En ocasiones, una experiencia dolorosa sigue asociada a emociones, sensaciones corporales y creencias negativas, aunque haya pasado mucho tiempo. Situaciones actuales aparentemente pequeñas pueden activar esas mismas respuestas. EMDR busca que esa experiencia pueda integrarse de una forma más adaptativa y deje de generar la misma intensidad emocional.
A veces el malestar está relacionado con una experiencia claramente traumática. Otras veces tiene que ver con situaciones repetidas: haber crecido sintiéndote solo/a, no escuchado/a o inseguro/a; haber tenido que cuidar de los demás; vivir críticas, rechazo, humillación o relaciones que fueron dañando tu confianza. No es necesario que tengas claro qué te ocurre ni que sepas identificar un recuerdo concreto para empezar a trabajar.
Primero comprenderemos qué te ocurre, qué situaciones lo activan y qué experiencias pueden estar relacionadas. Después valoraremos tus recursos, tu estabilidad y la manera más segura de abordar el tratamiento.
EMDR no implica empezar contando todos los detalles ni enfrentarte de golpe a aquello que te duele. El proceso se adapta a tu ritmo y puede combinarse con conversación terapéutica, regulación emocional, trabajo corporal y otras herramientas según lo que necesites.
Sí. El trabajo con EMDR puede realizarse de forma segura por videollamada. Utilizamos diferentes formas de estimulación bilateral adaptadas al formato online, y el proceso es igualmente efectivo.
Antes de reprocesar, evaluamos tu estabilidad emocional, tus recursos y tu nivel de regulación, igual que en la consulta presencial. El trabajo se adapta a tu ritmo y cuidamos cada paso del proceso.
No se empieza siempre reprocesando. Primero evaluamos tu historia, tus recursos, tu estabilidad emocional, tu nivel de regulación y tu seguridad. El trabajo se adapta al ritmo de cada persona, sin forzar nada.
Si quieres saber si EMDR puede ayudarte, escríbeme y valoramos tu caso. Sesiones 100% online.