A veces la pareja no se rompe por falta de amor, sino por cansancio, distancia, heridas acumuladas o cambios vitales que desbordan. La maternidad y la crianza pueden intensificar conflictos antes ocultos.
La terapia de pareja ayuda a salir del ciclo de conflicto y a entender qué necesita cada uno.
Mi mirada integra apego, vínculo, trauma, regulación emocional y etapa vital. Esto permite entender no solo lo que la pareja discute, sino qué necesidades, miedos y heridas se activan en cada uno de vosotros.
Contadme brevemente qué estáis viviendo y vuestra disponibilidad. Sesiones 100% online.